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Construcción de hospitales

Camillas

Camas de hospital

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Accesorios del hospital

Todos los accesorios de hospitales se encuentran en esta página, descritos con minuciosidad.
En un hospital es posible establecer una semiótica de los objetos que muchas veces pasan inadvertidos. De esta manera encararemos este proyecto, que tiene como objetivo detenernos en cada accesorio y cada producto, para realizar una interpretación al respecto. Poder decir después: nunca lo había visto de ese modo. Cuántas son las cosas que se nos pasan tras nuestra propia vista, que la mirada no puede captar.

Empecemos por la generalidad, sobre dónde poner el ojo.


Las camas de un hospital son quizá lo más importante para el paciente, quien se sentirá más cerca del lado de la vida o del otro según la comodidad que sienta. Se puede decir que son las camas las que fundan el hospital en la antigüedad, pues se trata del “lecho de muerte” de los viejos morideros, que reemplazaban la habitación y la casa de los pobres que no tenían, literalmente, “adonde caerse muertos” –la frase se usa hoy para decir que uno no tiene trabajo, en la Argentina al menos.

Las camas se vuelven móviles a partir de la aparición de pabellones en los antiguos hospitales, cuando allí, en lugar de funcionar como aislamiento, cada pabellón adquiere diferentes funciones. De tal manera que se vuelve necesario llevar a un paciente de un lado a otro.

.Esfingomanómetros


Los aparatos para tomar la presión arterial o esfingomanómetros fueron concebidos para la medición de la presión hidráulica con el principio de Torricelli. Los esfingomanómetros utilizan mercurio y los primeros tenían un brazalete inflado por una pera de goma. Desde su nacimiento han sido pensados para hospitales, aunque los actuales pueden ser adosados a las paredes con gran facilidad. Los esfingomanómetros de forma piramidal han tenido siempre ruedas para trasladar el aparato de un lugar a otro.


Hoy los esfingomanómetros son digitales en ambos sentidos: porque tienen un software y un medidor de esa índole, y porque muchos traen, en lugar de brazalete, una manguita pequeña para introducir el dedo. Estos esfingomanómetros digitales suelen tener menor precisión en sus mediciones. La mayoría son de uso en el quirófano, intraoperatorio, donde el anestesista no puede estar monitoreando la presión invadiendo el campo quirúrgico cada cinco minutos para medir la presión del paciente.


.Porta suero


Con la movilización de los pacientes dentro de los hospitales, también se obtiene la necesidad de trasladar todo lo que sea tecnológico. Las primeras transfusiones de sangre, desde la anticoagulación descubierta por Agote a principios del siglo XX, fueron siempre hechas con la participación de las agujas de las JERINGAS. Hoy en día los sueros o “Baxter” que es el nombre ya coloquial para el recipiente plástico de los sueros, pueden colgarse de un pie de metal -generalmente acero inoxidable- que el médico, enfermero o el mismo paciente pueden movilizar. Esto da mayor independencia al padeciente para ir al baño solo en caso que pueda, así como para entrar en los quirófanos y trasladarse por el hospital sin la necesidad de quedar sin la medicación endovenosa o sin su expansión –sea que esté con solución fisiológica, suero glucosado, dextrosa, etc.

 

.Productos del hospital


Por lo general, las cosas más pequeñas son las que se escapan con mayor facilidad. Por ejemplo, las bolsas de residuos patológicos y los descartadores de agujas, allí donde se deposita todo lo que no sirve. Posiblemente uno ignore todo el trayecto que los residuos patológicos deben recorrer a partir de ser obtenidos y retirados del lugar. El procesamiento de los residuos es altamente complejo, siendo las zonas aisladas del país las que padecen con mayor frecuencia de infecciones iatrogénicas por persistencia del material contaminado.


Los aparatos de mayor tecnología como los medidores de humedad, las alarmas y diversos registradores de seguridad están dotando al ambiente sanitario de un aura de control cada vez mayor. Los productos para los hospitales tienen

Siguiendo con los accesorios del hospital…  

 

.Muebles hospitalarios


Como complemento de las camas, tenemos una parada crucial con los siguientes accesorios: las sábanas y las almohadas. Dichos accesorios del hospital nunca cumplen allí una sola función, como podría ser la comodidad. Siempre están ayudando a los traslados de los pacientes, sirviendo las sábanas de puente entre cama y camilla; las almohadas son terapéuticas en la medida que levantan el tórax facilitando la respiración de pacientes con EPOC o con insuficiencia cardíaca.


Toda la mecánica que requiere alta funcionalidad en el hospital puede estar encarnada por las bandejas de comida, que acercan el desayuno al paciente, facilitando el deslizamiento en el eje transversal a la vez que se trata de una bandeja móvil, es decir, con rueditas.


Los accesorios del hospital de esta manera pueden no encontrar límites en innovaciones, de cara al futuro, aunque siempre repitiendo las ideas básicas del pasado, de aquello que le da sentido, que lo sitúa en un plano histórico coherente. Muchas de estas coherencias están dadas por la idea de seguridad, de morir y de yacer. Por eso existe la idea de "clínica" que proviene de "Klinos" (cama en griego).

Los bancos para sentarse suelen ser giratorios, la iluminación debe ser siempre móvil, otros accesorios también tienen ruedas, como por ejemplo biombos portátiles y plegables que sirven como separadores de ambientes -y para preservar la intimidad en varias ocasiones del paciente sin ropa. Incluso el colector de ropas para llevar al lavadero y el pie para soporte de abrazadera -que facilitan la extracción de sangre- están hechos con ruedas o sistemas de trasporte bastante dinámicos. Los accesorios del hospital entonces son un mundo donde lo que prima es el movimiento, en un lugar de aparente quietud -donde el lema es "silencio - hospital".