delhospital

Laboratorio

 
 
     
 

Microscopios

Prueba de HIV-SIDA

Prueba de ADN

Paternidad

Test de paternidad

Volver a inicio

 
     

Los laboratorios son los centros de experimentación que dieron origen a las prácticas médicas tecnológicas, en comparación con las clínicas. Luego la ciencia extravasó la medicina y así llegaron al laboratorio las ramas de la biología, de la física, la química, y más recientemente las ciencias sociales reclaman ese nombre para sus despachos

laboratorio-instrumental-tubos

-ver por ejemplo el laboratorio de antropología social del College de France, dirigido hasta hace poco por Claude Lévi-Strauss, o el laboratorio de salud mental de la Fundación Osvaldo Cruz de Río de Janeiro, dirigido por Paulo Amarante.

Hoy en día se denomina laboratorio a todo recinto que tiene como objetivo realizar pruebas bioquímicas de diagnóstico. Los análisis que se realizan allí son un pilar indudable para la medicina a cualquier nivel. Hasta en atención primaria los datos de la clínica pueden resultar insuficientes y el médico requerir un examen de laboratorio para la confirmación de sus sospechas diagnósticas.

Cada vez que se realiza una prueba se está buscando la causa de una enfermedad o estado morboso de una persona. mechero-bunsen-laboratorio

Por lo tanto podríamos decir que el laboratorio es el escenario donde se reproduce ese momento fundacional en la medicina que es el descubrimiento de los orígenes de la enfermedad, de las causas de muerte, lo que obsesiona al hombre desde hace siglos -y todo indica que lo seguirá haciendo durante mucho tiempo más.

Normas básicas para trabajar en un laboratorio

. Se recomienda en toda institución el uso de la ropa adecuada. Con esto significa que al menos un delantal o guardapolvo serán necesarios, cuando no lo sea un mayor cuidado en otro tipo de laboratorios.

. La limpieza es uno de los ejes, tanto de la investigación como de la esterilización y bioseguridad. El orden ayuda mucho en la agilidad de los procedimientos.

pipeta-probeta-bureta

 

Ahora pasemos a un ejemplo de práctica que es típico de cualquier laboratorio -claro está, que no cuente con un aparato automático para sacar sangre.

 

Extracción de sangre

Hay que tener en cuenta que los hemogramas históricamente se medían con un frotis sanguíneo y con un conteo por microscopio. Si bien esto ha sido dejado de lado por el uso de tecnologías más apropiadas, la extracción de sangre sigue siendo crucial para otros tipos de prueblas diagnósticas.

Lo que sigue ahora es la práctica habitual que, según se verá, constituye un rito asociado a la bioseguridad. Si bien las balanzas actuales nos permiten un ambiente aséptico, hoy en día ni siquiera se usan para el procedimiento, puesto que los compuestos que veremos, como la heparina, no precisan pesarse. balanza-monoplato-platos

Pasos:

1) Verificar que todo el instrumental necesario esté sobre la mesa o el ámbito de trabajo.

Jeringa; algodón; aguja; alcohol; descartador de agujas; lazo; gradilla porta tubos; recipiente para descartar materiales (tachito de basura); guantes; marcador para rotular la etiqueta del tubo; tubo de ensayo previamente anticoagulado o heparinizado.

2) Colocar el brazo en el que se va a realizar la extracción en una posición cómoda para trabajar.

3) Aplicar el lazo en la parte superior de dicho brazo.

4) Escoger la vena en la que se pinchará la aguja sintiendo el relieve con el dedo enguantado.

5) Embeber un trozo de algodón en alcohol de 70 grados y pasarlo de forma centrífuga utilizando como centro el lugar donde se planee realizar la extracción, para evitar la autocontaminación con el mismo algodón. No se usa alcohol de 96 porque no es tan buen bactericida, ya que no tiene tanta concentración de agua como el alcohol 70. Éste permite que el agua entre en la bacteria por diferencia de presión osmótica. Con el alcohol de mayor graduación sólo se logra una fijación de la bacteria.

6) Recordando que el extraccionista ya se colocó los guantes, necesitará de un ayudante para abrir una jeringa nueva. Aquel también deberá probar el émbolo y verificar el funcionamiento correcto de la jeringa.

7) Luego de armar la jeringa y la aguja, colocar ésta con posición hacia arriba (con el bisel apuntando a la zona tabulada de la jeringa)

8) Aplicar la aguja sobre la vena suavemente, intentando que la jeringa esté lo más paralela posible a la piel del paciente.

9) Una vez que aparece un primer rastro de sangre en la jeringa, comenzar a tirar del émbolo lentamente.

10) Extraer la cantidad de sangre que esté recomendada para los análisis que se vayan a practicar.

11) Una vez alcanzada esa cantidad, soltar el lazo con la mano libre del extraccionista, es decir, la que se ocupaba de tirar del émbolo. Luego, con la misma mano, tomar una mota de algodón y colocarlo sobre la zona de extracción. Recién ahí, sacar la aguja de la vena. Debe realizarse con precisión y cuidado, aunque no tan lento, ya que éste es el momento en que la sangre puede extravasasrse y formar un hematoma. Se trata de la complicación más frecuente en las maniobras de laboratorio.

12) Descartar la aguja

13) Volcar la muestra en el tubo o los tubos correspondientes. Hacerlo con el extremo de la jeringa apoyada en el tubo, permitiendo que la sangre se deslice adherida a las paredes del tubo, evitando la hemólisis.

14) Juntar todo el material con sangre en el recipiente indicado para los residuos patológicos.

15) Limpiar la mesa de extracción y lo que se haya usado del laboratorio en cuestión.

>>> Si desea seguir buscando, pruebe aquí:

Google