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Hospital de los Reyes Católicos

 

En Santiago de Compostela, España, existe un edificio que es considerado el hotel más antiguo del mundo: el Hostal de los Reyes Católicos. Al haber sido un hospital medieval, incluso hay quienes afirman que la palabra "hostal" y "hotel" provienen de aquí. Inaugurado en el año 1499, el magnífico hospital fue erigido para albergar a los peregrinos que recorrían el Camino de Santiago, una ruta de feligreses que, desde localidades de Francia y de la lejana Catalunia, concurrían a adorar al Apóstol Santiago.

La tradición cristiana afirma que el cadáver de Santiago, primo de Jesús, habría llegado en su sarcófago luego de varias peripecias por Occidente. Otros aseguran que Santiago habría llegado a Iberia a evangelizar la palabra de Dios, y allí se habría convertido en Matamoros.

Los peregrinos del Camino de Santiago llegaban a la Catedral, en la actual Plaza del Obradoiro, a la izquierda del Hostal. Esta iglesia albergaba a los caminantes e instaló la tradición del "botafumeiro", un insciensero o bote enorme para colocar el inscienso, que disimularía los olores de las personas que durante meses habían marchado en condiciones precarias. El botafumeiro es arrojado hasta el día de hoy, siguiendo aquella tradición, con unas cuerdas de gruesas sogas que desde el techo de la Catedral hacen pendular el aparato, labrado en plata por los plateros medievales.

Una vez que el atrio no dio más abasto para albergar a los peregrinos, se mandaron a construir refugios sobre la plaza, como el Colegio San Jerónimo, que se llama así actualmente por haber pasado a servir de refugio a estudiantes sin recursos.

Pero la obra magna del período plateresco es sin duda el Hospital de los Reyes Católicos, construido sin fines de lucro para el cuidado de aquellos peregrinos que llegaban enfermos hasta el lugar donde está el Apóstol. Muy pocos de los caminantes desistían de su empresa de llegar, atravesando muchas veces más de mil kilómetros a pie, en una muestra extraordinaria de fe que ya no tiene parangón en nuestros días -quizá con la excepción de la peregrinación a La Meca.

Plaza del Obradoiro

Muchos españoles han dicho en broma que se trata de una plaza catalana, por tener de un lado un hostal, del otro una catedral, un palacio episcopal y una escuela normal, lo que indicaría cierta intencionalidad en las desinencias en "al" (que los catalanes exageran fonológicamente).

Veamos las coordenadas del lugar:

Del lado norte: El Hospital de los Reyes Católicos

Al Este: la Catedral de Santiago y la entrada al Museo.

Hacia el sur: El Colegio San Jerónimo.

Al Oeste: El Palacio Rajoy, sede del edificio del ayuntamiento, construido por el Obispo Rajoy.

Hacia el Nordeste: el Palacio Episcopal, antiguamente anexado a la Catedral, hoy en día separado por un arco de gran belleza que conecta, hacia atrás, con la plaza de las platerías, donde se escucha el martilleo constante de los artesanos plateros recrear sus joyas y, para los turistas, claro está, los pequeños botafumeiros de recuerdo, en exquisita plata labrada a mano.

El Hostal de los Reyes Católicos hoy

Si los hoteles del mundo le deben su existencia a este antepasado glorioso que es el hospital de los Reyes Católicos, cabe aclarar que en realidad había posadas a lo largo de todo el trayecto del Camino de Santiago, en los centros urbanos más importantes, desde el siglo XIII. Se estima que las fondas daban alojamiento en el camino a los peregrinos y cobraban por ello, siendo en verdad lugares de restauración alimenticia. Por lo tanto, no existía la idea de un edificio que fuese sólo para albergue.

El Hostal de los Reyes Católicos es uno de los hoteles más lujosos de la actualidad. Es el parador más caro de España luego del que existe dentro de La Alhambra en Granada.

Las habitaciones tienen un lujoso mobiliario de época, y las instalaciones son modernas, con una formidable restauración. Los baños y las ventanas mantienen la arquitectura de piedra que hace que el huésped se sienta parte de la historia.

El Hostal cuenta con cuatro claustros hermosísimos con fuentes centrales. El restorán, que queda en el sótano desde la entrada (hacia la izquierda) está emplazado donde antes era la morgue. La arquitectura abovedada de piedra mantiene su aspecto de antaño, con instrumental médico y de cocina antiguos.

El placer de pasar una noche en el Hostal de los Reyes Católicos dista mucho de la comodidad que antes gozaban los peregrinos. Se trata de una experiencia lujosa y que vale cada centavo de su precio, puesto que fuera de algunos castillos de Francia o el Convento do Carmo de Salvador de Bahía en Brasil, es muy difícil encontrar un lugar de esa belleza y a la vez grado de importancia en la historia como este antiguo hospital.