Es una enfermedad de transmisión sexual (ETS), producida por una bacteria (Haemophillus ducreyi). Es común en países tropicales y sub-tropicales, pero es poco frecuente en el resto del mundo. Está relacionado a la falta de higiene adecuada.
Después de un período de incubación que puede ser de una semana (período que transcurre entre el contagio y la aparición de los primeros síntomas).
El paciente suele ir a la consulta por el dolor agudo y a la revisación se ve en los genitales, en lugares cercanos a ellos, o en el lugar en el que entró la bacteria, una lesión que suele ser una pústula. Esta pústula se transforma posteriormente en una úlcera que suele ser pequeña, muy dolorosa y de base blanda y suelen ser numerosas. Estas características permiten establecer el diagnóstico diferencial con
Además el paciente puede hacer aparecer las lesiones en otros lugares de la piel, al rascarse, debido a que es una infección altamente contagiosa.
En el hombre la lesión suele ubicarse en el surco entre el glande y el prepucio (surco balanoprepucial) o en el frenillo
En la mujer suele verse en los genitales externos.
Se observa además, de no establecer el tratamiento necesario, inflamaciones en los ganglios de la ingle que se denominan Bubones que suelen fistulizarse (comunicarse entre sí) y que luego, dan abscesos por donde supuran y luego curan con cicatrices.
Como en todas las enfermedades el diagnóstico clínico es fundamental.
Además se puede hacer un diagnóstico bacteriológico identificando la bacteria a través de material obtenido de las lesiones (úlceras, bubones).
¿CÓMO SE TRATA?
El tratamiento consiste en suministrar antibióticos. (Ceftriaxona, Azitromicina, Ciprofloxacina, Eritromicina).
Como en todas las Enfermedades de Transmisión sexual (ETS), consiste en la práctica de sexo seguro, buena higiene personal (sobre todo después de mantener relaciones), uso de profilácticos, evitar la promiscuidad, etc.
Favorable si se realiza el tratamiento adecuado.
Esta enfermedad es altamente contagiosa y no deja inmunidad (por lo tanto puede volver a contraerse.
Es obligación del médico descartar la presencia de otras enfermedades venéreas, ya que puede asociarse con frecuencia a Sífilis, Sida, etc.