La enfermedad de Alzheimer es un tipo de enfermedad neurológica que lleva progresivamente a una demencia.
Es una enfermedad neurológica y degenerativa, que destruye la memoria y lleva a un deterioro intelectual irreversible, sin remisiones ni períodos de estabilidad, y tiene un avance progresivo. Este tipo de evolución ha merecido el nombre de "demencia". Fue descubierta por el neurólogo del mismo nombre en 1906.
Se piensa que afecta a un 6% de la población mundial y a un 10% de los mayores de 70 años. Cuanto más tardía es su aparición, más benigna es su evolución.
Porcentajes estimativos con respecto a la edad de aparición:
Personas de 60-75 años: 2%
Personas de70-80 años: 4%
Personas de más de 80 años: 20%
Existen autores que establecen que si la enfermedad aparece antes de los 65 años, la denominan demencia pre-senil y si aparece después de los 65 años la denominan demencia senil. (Tipo Alzheimer)
¿CÓMO EVOLUCIONA?
La enfermedad tiene una duración aproximada de 12 años. Generalmente el motivo de la consulta es la pérdida de la memoria. Posteriormente aparecen otros síntomas como: desorientación, trastornos del lenguaje, pérdida de interés por los afectos (llega a no reconocer a su familia), pérdida de conductas habituales para el individuo, falta de interés por el entorno, cambios de carácter, desinterés por las actividades sociales, etc.
En definitiva, lo más característico y llamativo desde el punto de vista neurológico son: la pérdida de memoria progresiva, la afasia (consiste en la dificultad de expresarse tanto en forma oral como escrita), la agnosia (es la falta de reconocimiento de los objetos o su dificultad para identificarlos), y la apraxia (realización de movimientos aprendidos y habituales de manera automática). La evolución de la enfermedad es de aproximadamente 12 años.
Se podría decir que existen 3 etapas:
Primera Etapa:
De
Segunda Etapa:
De
Tercera Etapa:
De
La enfermedad se produce por el depósito de proteínas ( en Hipocampo y otros lugares de la corteza cerebral, produciéndose lesiones en al cerebro que son irreversibles.
El diagnóstico es principalmente Clínico.
El diagnóstico de certeza de que este tipo de demencia corresponde a la enfermedad de Alzheimer es, por el momento anatomopatológico (post-mortem), donde se observa: atrofia de la corteza cerebral a predominio del área temporal y parietal, y en menor grado del el área frontal, surcos cerebrales más profundos, atrofia cerebral (peso del cerebro menor a
Por lo tanto el médico debe diagnosticar por la clínica, pudiendo asimismo realizar estudios complementarios como Test que midan memoria, capacidades intelectuales, etc. Además puede pedir un electroencefalograma (donde se observará enlentecimiento de las ondas), o una Tomografía Axial Computada (ligero aumento de ventrículos cerebrales), pero estos estudios no son de certeza.
Actualmente se está trabajando para que el diagnóstico no sea tan tardío (etapa de Demencia o etapa final), dado que se piensa que cuando comienzan los primeros síntomas clínicos, en el cerebro se depositan placas de una proteína denominada Beta Amiloide y dichas teorías sostienen que cuando el paciente comienza a presentar trastornos de memoria, el daño cerebral ya está desarrollado.
También se puede detectar una atrofia del hipocampo ( realizando una resonancia magnética), estudios de Líquido Cefalorraquídeo tratando de detectar determinados indicadores biológicos y también tratando de encontrar a través de métodos por imágenes, trastornos metabólicos en las regiones temporal y parietal, para poder establecer un diagnótico más precoz de la enfermedad, anterior a la etapa de demencia, pudiendo de esta manera iniciar el tratamiento con mayor anticipación.
Dado que en el cerebro existe una enzima denominada colinesterasa que se encarga de degradar la acetilcolina, que es un neurotransmisor que interviene en los procesos relacionados a la memoria, y a los conocimientos del individuo, se recetan drogas que actúan impidiendo que la colinesterasa disminuya aún más a la acetilcolina (drogas anti-colinesterásicas), por ejemplo
Algunos médicos recetan fármacos que evitan la muerte neuronal como por ejemplo
PRONÓSTICO.
Por el momento la enfermedad no tiene cura y los tratamientos son paliativos, es decir, se utilizan medicamentos destinados a aliviar los síntomas para mejorar la calidad de vida del paciente.
Actualmente se ésta practicando con una vacuna que se encuentra en fase experimental (esto quiere decir que todavía no se puede aplicar a los seres humanos), que podría mejorar los trastornos motores (o sea los trastornos que estos pacientes presentan en sus movimientos), pero no modificaría los trastornos de memoria, ni el resto de los síntomas.