Meningitis bacteriana meningocóccica

Es una enfermedad infecciosa y contagiosa provocada por la Neisseria meningitidis o Meningococo, que es una bacteria que posee 9 serotipos.

Como en todo tipo de Meningitis, origina la inflamación de las membranas que recubren el Sistema Nervioso Central (meninges).

Posee las características clásicas de todo Cuadro Meníngeo,  pero tiene características particulares que permiten establecer un diagnóstico clínico adecuado y  un tratamiento específico y  precoz  para poder evitar secuelas neurológicas o la muerte del paciente.

 

Transmisión de la meningitis meningocóccica

El contagio es directo (persona infectada a persona no infectada) a través de secreciones provenientes de la nariz o de la garganta.

También hay que tener en cuenta que existen Portadores (como en otras enfermedades infecciosas) que poseen la bacteria en su organismo pero no se enferman, contagiando sin embargo a otros individuos. Se calcula  que el porcentaje de los mismos es de hasta un 30 % de la población.

 

Síntomas de la meningitis

El período que transcurre desde el contacto con la bacteria hasta la aparición del Cuadro Clínico (Período de Incubación) es de hasta 10 días, siendo lo habitual alrededor de 4 días.

Suele comenzar con una inflamación  de las vías aéreas superiores (nariz, garganta) y luego, si el organismo no puede defenderse contra la bacteria, repentinamente aparece un cuadro con temperatura muy alta ,  a los cuales se agregan los síntomas meníngeos como: vómitos, cefalea que empeora con los movimientos del paciente, rigidez de nuca, fotofobia (rechazo a la luz), contracturas musculares dolorosas que lleva al paciente a adoptar distintas posturas como la actitud denominada en” gatillo de fusil” que consiste en tener extendidos nuca y tronco pero los miembros inferiores se encuentran flexionados, Signos de Kernig positivo, Signos de Brudzinsky positivo, aumento de la sensibilidad cutánea sobre todo en los miembros inferiores, constipación, manifestaciones oculares(como iritis, conjuntivitis, neuritis óptica, etc), manifestaciones vasomotoras (si se frota la piel del paciente  aparece una raya roja ( raya meníngea) que tarda en desaparecer mucho más tiempo que en el individuo normal y a esto se lo denomina Signo de Trousseau, dolores en las articulaciones.

Pero lo más importante en ésta meningitis son las manifestaciones que aparecen en PIEL: ERUPCIÓN PURPÚRICA (pequeñas manchas rojas en  denominadas petequias, debido a que la bacteria se disemina a través de la sangre, produciendo sangrado debajo de la misma, lo que puede evolucionar hacia la muerte del tejido afectado (necrosis). Estas lesiones, sobre todo si son extensas, curan con cicatrices.

 

 

Diagnóstico de meningitis bacteriana                                    

            

En esta enfermedad el Diagnóstico Clínico es lo más importante para establecer el diagnóstico precoz y poder salvar la vida del paciente.

 Esta meningitis se caracteriza porque a los Síntomas Meníngeos enumerados anteriormente se le suman manifestaciones en Piel que son características (PETEQUIAS: manchas rojizas  localizadas sobre todo en tronco y miembros inferiores) y lo importante es que aparecen desde el comienzo de la enfermedad.

Para establecer el diagnóstico de certeza se debe realizar una punción lumbar para extraer Líquido Cefalorraquídeo, cuyo aspecto será: turbio, purulento,  proteínas aumentadas, tensión del mismo también aumentada, glucosa disminuída, glóbulos blancos elevados.

También se puede realizar el cultivo del LCR que demostrará la presencia de meningococos (diplococos gram -).

El hemograma presenta aumento de glóbulos blancos y aumento de la eritrosedimentación, pero esto no es exclusivo de esta meningitis, dado que aparece en otras numerosas enfermedades. 

 

Tratamiento de la meningitis bacteriana

 

El tratamiento debe ser urgente, para salvar la vida del paciente y evitar secuelas neurológicas, por eso en esta enfermedad el diagnóstico clínico precoz es fundamental.

Anteriormente se indicaba  Penicilina como antibiótico de elección, pero dado que las cepas se han tornado resistentes a la misma, las drogas de elección son cefalosporinas de tercera generación por vía intravenosa (ceftriaxone, cefotaxina), durante 7 días. También se indican corticoides (dexametasona), para reducir la posibilidad de secuelas neurológicas.

En cuanto al paciente, como a pesar del tratamiento con antibióticos, puede permanecer como portador de la bacteria en sus vías respiratorias altas, hay que  darle Rifampicina antes de dar el alta médica. Además hay que tratar a las personas que estuvieron en contacto con el paciente dado que se trata de una enfermedad epidémica, a los cuales también se les suele administrar Rifampicina (2 dosis diarias durante 2 días).

 

PREVENCION

 

 La prevención de la mujer embarazada consiste en darle Ceftriaxone por vía intramuscular

 Afortunadamente existen vacunas contra dicha bacteria, pero hay que recordar que la misma posee 9 serotipos.

Las vacunas existentes son:

 

Antimeningocócica grupo A- C  (niños menores de 2 años hasta los 18 años).

Antimeningocócica  grupo A- B (niños mayores de 4 años).

EN EE.UU. poseen una vacuna que sirve para 4 serotipos (contra el meningococo A, C, Y, W135).

 

PRONÓSTICO

Con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, la tasa de mortalidad diminuye a un 5-10% de los casos. Esto indica que aproximadamente el 95% obtiene la curación.

Pero no hay que olvidar que se trata de una enfermedad grave, en la cuál, si no se actúa con rapidez, puede llevar a la muerte del paciente o a que el mismo sobreviva con distintas y graves secuelas por diversas complicaciones : secuelas neurológicas importantes , miocarditis, fallo de las glándulas suprarrenales, coagulación intravascular diseminada, retardo mental, afectación de pares craneales, septicemia y falla de otros sistemas del organismo.